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Cómo hacer un centro de mesa con flores naturales y materiales reciclados

Un centro de mesa con flores naturales puede cambiar por completo el aspecto de una habitación, pero no necesitamos comprar un jarrón nuevo ni tener experiencia haciendo arreglos florales para conseguir un resultado bonito.

Con un tarro de cristal, una botella, una lata o cualquier otro recipiente que tengamos en casa podemos crear una decoración sencilla, económica y con personalidad. Además, reutilizar estos objetos nos permite darles una segunda vida antes de desecharlos.

En esta manualidad vamos a convertir un recipiente reciclado en un pequeño jarrón y lo combinaremos con flores naturales para crear un centro de mesa que podemos adaptar a diferentes estilos y ocasiones.

Materiales que necesitamos

Para realizar este proyecto necesitaremos:

  • Un tarro de cristal, botella, lata o recipiente reutilizado.
  • Flores naturales.
  • Algunas ramas verdes o follaje.
  • Tijeras o tijeras de podar.
  • Agua limpia.
  • Cuerda, rafia, cinta o tela para decorar el recipiente.
  • Pintura, papel o cualquier otro material decorativo, si queremos personalizarlo.

No es necesario utilizar todos estos materiales. El objetivo es aprovechar lo que ya tenemos en casa y dejar que el propio recipiente nos inspire.

1. Elegimos y preparamos el recipiente

Podemos utilizar prácticamente cualquier recipiente que pueda contener agua y sea estable.

Un tarro de conservas es una de las opciones más sencillas porque tiene el tamaño perfecto para pequeños arreglos florales. También podemos reutilizar una botella de cristal, una lata metálica bien protegida o un pequeño frasco.

Antes de utilizarlo debemos lavarlo muy bien y retirar las etiquetas.

Si quedan restos de adhesivo, podemos aplicar un poco de aceite sobre la zona, dejarlo actuar unos minutos y después limpiarlo con agua y jabón.

Una vez limpio y seco, ya tendremos nuestro futuro jarrón.

¿Lo decoramos o dejamos el recipiente al natural?

Depende del estilo que queramos conseguir.

Un tarro de cristal transparente puede quedar precioso sin ningún adorno, especialmente si utilizamos flores de colores suaves y dejamos visibles los tallos.

Para un aspecto más rústico podemos rodearlo con cuerda o rafia. Si buscamos algo más delicado, podemos utilizar una cinta de tela. También podemos pintar el exterior, cubrir una parte con papel decorativo o añadir una pequeña etiqueta hecha a mano.

No hace falta recargarlo. En muchas ocasiones, un detalle sencillo es suficiente.

2. Escogemos las flores

Aquí empieza la parte más creativa del proyecto.

No necesitamos utilizar muchas variedades. De hecho, combinar dos o tres tipos de flores suele ser suficiente para conseguir una composición equilibrada.

Si estás en Madrid y necesitas flores naturales para preparar tu centro de mesa, puedes encontrarlas en Mon Parnasse, donde puedes elegir entre distintas flores y colores según el estilo que quieras darle a tu composición. Así podrás escoger las que mejor combinen con el recipiente reciclado y con el ambiente que quieres crear.

Podemos elegir:

  • Una flor de mayor tamaño como protagonista.
  • Flores pequeñas para rellenar los espacios.
  • Ramas verdes para aportar volumen y movimiento.

También podemos jugar con el color.

Una combinación de blanco y verde dará un resultado fresco y natural. Los tonos rosas y lilas aportarán un aspecto más delicado, mientras que los amarillos, naranjas o rojos pueden crear una composición más alegre y llamativa.

4. Comenzamos a montar el centro de mesa

Una forma muy sencilla de empezar es colocar primero las flores principales.

En lugar de ponerlas todas juntas en el centro, podemos distribuirlas ligeramente hacia diferentes lados. Después añadiremos las flores pequeñas entre ellas.

Finalmente incorporamos las ramas verdes.

No tenemos que conseguir una forma perfectamente simétrica. Una composición ligeramente irregular suele resultar más natural.

Mientras trabajamos podemos girar el recipiente para observar el arreglo desde diferentes ángulos. Así evitaremos que todas las flores queden orientadas hacia el mismo lado.

Un truco para principiantes

Si nunca hemos hecho un arreglo floral, podemos seguir una regla muy sencilla:

flor principal + flores pequeñas + verde.

Primero colocamos las flores que queremos que destaquen, después utilizamos las pequeñas para rellenar huecos y finalmente añadimos el follaje para unir visualmente toda la composición.

Si nos parece que falta algo, siempre podemos añadir una flor más. Es preferible empezar con pocas y aumentar progresivamente la cantidad.

5. Añadimos el agua

Cuando tengamos la composición terminada, añadimos agua limpia al recipiente.

Los tallos que estén dentro del agua deben quedar libres de hojas. Si alguna hoja queda sumergida, es mejor retirarla.

Tampoco es necesario llenar completamente el recipiente. Basta con que la parte inferior de los tallos quede cubierta.

Y ya tenemos nuestro centro de mesa.

Un recipiente que iba a terminar en la basura o en el contenedor de reciclaje se ha convertido en un elemento decorativo completamente nuevo.

Combina diferentes alturas

Si todas las flores tienen exactamente la misma altura, el arreglo puede resultar demasiado rígido.

Cortar algunos tallos más largos y otros más cortos aporta movimiento.

No mezcles demasiados colores

Si queremos utilizar varias tonalidades, podemos escoger colores que tengan cierta relación entre ellos.

Por ejemplo, podemos trabajar con diferentes tonos de rosa o combinar un color principal con blanco y verde.

Ten en cuenta el tamaño del recipiente

Un recipiente pequeño necesita un arreglo ligero. Si colocamos demasiadas flores, perderemos la sensación de equilibrio.

Por el contrario, un recipiente grande puede admitir una composición más abundante.

Observa el arreglo desde todos los lados

Si vamos a utilizarlo como centro de mesa, probablemente se verá desde diferentes direcciones.

Por eso es recomendable girarlo mientras lo estamos preparando y corregir las zonas que hayan quedado demasiado vacías.

Ideas para personalizar el centro de mesa

La misma manualidad puede tener resultados completamente diferentes dependiendo del estilo que  decoremos el recipiente.

Rústico

Tarro de cristal + cuerda de yute + flores silvestres + ramas verdes.

Es una combinación sencilla que funciona especialmente bien con mesas de madera.

Delicado

Podemos utilizar un recipiente transparente y flores en tonos blancos, rosas o lilas.

En este caso no necesitamos añadir prácticamente ninguna decoración al tarro.

Alegre

Utilizamos varias flores de colores diferentes y añadimos una cinta de tela alrededor del recipiente.

Es una opción apropiada para cumpleaños, comidas familiares o celebraciones.

Minimalista

Un solo tipo de flor, pocos tallos y un recipiente sencillo.

A veces no necesitamos más para conseguir un resultado elegante.

Otras formas de utilizar flores y recipientes reciclados

No tenemos que limitar esta idea al clásico centro de mesa.

Podemos preparar varios recipientes pequeños y colocarlos juntos formando una composición.

También podemos utilizar una botella de cristal como jarrón individual, convertir varios tarros iguales en una decoración para una celebración o preparar un pequeño arreglo floral para regalar.

Incluso podemos personalizar el recipiente pensando en la persona que recibirá el regalo y acompañarlo con una tarjeta escrita a mano.

Una manualidad sencilla puede convertirse así en un detalle mucho más personal que un objeto comprado ya terminado.

Cómo mantener las flores frescas durante más tiempo

Una vez terminado nuestro arreglo, unos cuidados básicos ayudarán a conservar las flores durante más tiempo.

Lo primero es mantener el agua limpia. Podemos cambiarla cada pocos días y aprovechar para limpiar el recipiente si observamos restos vegetales.

También podemos volver a cortar ligeramente los tallos cuando cambiemos el agua.

Es importante retirar las hojas que queden sumergidas y eliminar las flores que comiencen a marchitarse.

Por último, debemos colocar el centro de mesa en un lugar fresco, evitando el sol directo y las fuentes de calor.

También conviene mantenerlo alejado de la fruta madura, ya que algunas frutas producen etileno, un gas que puede acelerar el envejecimiento de determinadas flores.

Una decoración hecha con lo que ya tenemos

Crear un centro de mesa con flores naturales y materiales reciclados demuestra que decorar nuestra casa no siempre significa comprar algo nuevo.

Un tarro vacío, una botella o una lata pueden convertirse en un bonito recipiente con muy poco trabajo. Y al combinarlo con flores naturales, conseguimos una decoración que podemos cambiar tantas veces como queramos.

Podemos experimentar con diferentes colores, probar nuevas formas de colocar las flores y utilizar distintos materiales para personalizar los recipientes.

Lo importante es disfrutar del proceso y no buscar la perfección.

La próxima vez que tengamos un tarro vacío entre las manos, antes de desecharlo podemos preguntarnos: ¿y si lo convierto en un jarrón?

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